¿Tu cachorro muerde mucho?

Guía completa para entenderlo y solucionarlo, según Soraya Sáenz, veterinaria a domicilio en La Rioja

¿“Mi cachorro muerde mucho” y ya no sabes qué hacer? Si tienes las manos llenas de arañazos, los pantalones con agujeros o un pequeño tiburón peludo correteando por casa, respira: no estás solo.

Como veterinaria dedicada a perros y gatos, una de las frases que más escucho en las visitas a domicilio en La Rioja es precisamente esta: “Soraya, mi cachorro muerde mucho, ¿es normal?”. Y la respuesta corta es sí…pero con matices.

Morder forma parte del desarrollo normal de un cachorro. Todo son risas y vídeos adorables hasta que descubren esos dientes afilados como alfileres. El problema aparece cuando esa conducta se vuelve demasiado intensa, dolorosa, descontrolada o simplemente no sabes cómo gestionarla sin empeorar la situación.

En esta guía voy a explicarte, de forma sencilla y práctica, por qué ocurre, cuándo debes preocuparte y, sobre todo, cómo calmar a un cachorro que muerde sin recurrir a castigos ni métodos que puedan dañarlo física o emocionalmente.

Por qué tu cachorro muerde todo lo que encuentra por casa

Antes de buscar soluciones rápidas, tenemos que meternos en la cabeza del animalito.

Los perritos no hacen las cosas por maldad ni para sacarnos de nuestras casillas.

Entender el origen de este comportamiento es vital para poder corregirlo desde el amor.

La necesidad instintiva de explorar

Los humanos usamos las yemas de los dedos para tocar y reconocer las texturas nuevas.

Sin embargo, nuestros perritos carecen de manos y dependen de su hocico para investigar.

Para ellos, masticar es la forma más directa de obtener información de su entorno.

Así descubren si la pata de la silla es dura o si tu zapatilla es blandita.

Es un instinto primario que no podemos eliminar, pero sí podemos aprender a canalizar adecuadamente.

El molesto cambio de los dientes

Igual que nos pasa a nosotros, los perros nacen sin dientes y luego desarrollan una dentadura de leche.

Sobre los tres o cuatro meses de edad, esos pequeños colmillos empiezan a caerse solos.

Ese proceso de dentición definitiva provoca una inflamación brutal en sus delicadas encías.

Por eso tu cachorro muerde todo lo que pilla a su paso por el salón.

La presión que ejercen al masticar objetos les proporciona un alivio inmenso frente al dolor.

El juego y la falta de aprendizaje previo

Cuando un perro nace, se pasa las semanas jugando y peleando con sus hermanos de camada.

Esos juegos suelen ser bastante brutos e implican muchos mordiscos y revolcones por el suelo.

Al llegar a tu hogar, tú te conviertes de repente en su único compañero de aventuras.

Si no le enseñas dónde está el límite, tratará tus brazos como si fueran otro perrito.

Por eso es tan necesario establecer unas normas claras desde el primer día que llega.

El concepto fundamental de la inhibición de la mordida

Seguro que alguna vez has leído algo sobre este tema en foros de animales.

Es, sin duda alguna, la lección más valiosa que tu amigo de cuatro patas debe aprender.

Vamos a desglosar en qué consiste y cómo podemos trabajarla sin salir de casa.

Qué significa este tecnicismo veterinario

La inhibición de la mordida es un término muy usado en la medicina preventiva del comportamiento.

Básicamente, significa que el perro aprende a controlar la fuerza de sus mandíbulas al interactuar.

Es la capacidad de medir exactamente cuánto aprieta para no lastimar a su compañero.

Un perro bien educado en este aspecto jamás te hará sangre aunque te muerda sin querer.

Es un auténtico seguro de vida para evitar desgracias cuando el animal crezca y tenga fuerza.

Cómo lo aprenden junto a su madre

La madre y los hermanos son siempre los primeros profesores en la vida de un peludo.

Si durante un juego uno de los bebés muerde demasiado fuerte, el otro llorará y huirá.

Ese cese del juego le indica al mordedor que se ha pasado de la raya.

Además, si molesta a la madre con los dientes, ella le dará un pequeño toque de advertencia.

Así van calibrando poco a poco la presión que sus mandíbulas pueden llegar a hacer.

Cómo seguir trabajando esto en casa

Como tu perrito ya no vive con su familia canina, ahora la responsabilidad recae sobre ti.

Si estáis jugando y notas que aprieta mucho, debes soltar un grito agudo de dolor.

Haz un ruido claro y retira las manos inmediatamente para que la diversión se detenga.

Quédate totalmente quieto durante unos segundos e ignora sus intentos de seguir con el juego.

Con mucha repetición, comprenderá que la piel humana es frágil y dejará de apretar fuerte.

Las mejores técnicas sobre como calmar a un cachorro que muerde

En mis visitas domiciliarias, los dueños suelen recibirme con las manos llenas de arañazos porque su cachorro muerde mucho.

Saber cómo calmar a un cachorro que muerde es la duda estrella en cualquier consulta.

A continuación, te detallo las estrategias que mejor me funcionan con mis pacientes riojanos.

Los juguetes fríos para aliviar encías

Una opción excelente sobre como calmar a un cachorro que muerde todo es usar bajas temperaturas.

Existen juguetes de caucho resistente que se pueden meter directamente en la nevera o congelador.

El frío actúa como un anestésico local completamente natural para sus encías inflamadas.

Si te preguntas cómo calmar a un cachorro que muerde de forma casera, usa comida.

Una zanahoria grande y fría es un mordedor estupendo y además le aportará vitaminas sanas.

La técnica de la redirección positiva

Otra estrategia básica sobre como calmar a un cachorro que muerde es redirigir su enorme energía.

Nunca le permitas morder tus dedos, ni siquiera cuando lo haga muy suave y parezca tierno.

Si ves que se acerca con intenciones asesinas hacia tu mano, anticípate al movimiento.

Ofrécele un juguete adecuado y muévelo por el suelo imitando a una presa para atraerle.

Cuando decida morder el juguete, prémiale con caricias y palabras amables para reforzar esa actitud.

El aislamiento social o tiempo fuera si tu cachorro muerde mucho

A veces, la única táctica sobre como calmar a un cachorro que muerde es cortar por lo sano.

Si el animal está sobreexcitado y no atiende a los juguetes, sal de la habitación.

Cierra la puerta y déjale solo un par de minutos para que baje sus revoluciones.

Los perros son seres muy sociables y la soledad es el peor castigo para ellos.

Entenderá rápidamente que si se pone demasiado bruto, la fiesta se acaba al instante.

Más ideas prácticas para mejorar la convivencia diaria

Aparte de corregir en el momento exacto, debemos mirar el estilo de vida del animal.

Muchas veces, los problemas de conducta vienen derivados de rutinas que están mal planteadas.

Vamos a repasar algunos aspectos básicos que debes cuidar en el día a día.

El descanso y la cantidad de sueño

Madre mía…no te imaginas lo importante que es el sueño para estos pequeñajos peludos.

Un perrito en crecimiento necesita dormir entre quince y veinte horas al día para estar sano.

Si no descansa bien, se pondrá súper irritable, igual que un niño pequeño con sueño.

Es vital proporcionarle una cama cómoda en un lugar tranquilo de la casa sin ruidos.

No le despiertes cuando esté durmiendo, aunque te mueras de ganas de darle un achuchón.

La estimulación física y mental adecuada

Si tu veterinario ya le ha puesto las vacunas necesarias, debes empezar con los paseos diarios.

Quemar energía física es clave para que llegue a casa cansado y con ganas de tumbarse.

Pero no olvides que la fatiga mental es igual o más importante que la física.

Enséñale a sentarse, a dar la pata o escóndele trocitos de comida por toda la casa.

Unos minutos usando el olfato le dejarán hecho polvo y muy relajado en su camita.

La socialización con otros perros maduros si tu cachorro muerde mucho

Un perro adulto y equilibrado es el mejor educador que puedes encontrar para tu pequeño terremoto.

Los mayores suelen tener una paciencia infinita, pero saben marcar límites cuando es necesario.

Si tu peludito se pone muy pesado, el adulto le soltará un pequeño gruñido para frenarlo.

Ese tipo de comunicación entre ellos es oro puro y nosotros no podemos imitarla bien.

Organiza quedadas con amigos que tengan perros buenos (y que estén al día de vacunas y desparasitaciones para que no le contagien nada al tuyo) para que tu peludo aprenda modales caninos.

Errores habituales que empeoran la situación en casa

Cuando estamos desesperados, a veces tomamos decisiones que empeoran el problema a largo plazo.

Nadie nace sabiendo y es normal meter la pata en los primeros meses de convivencia.

Aquí te dejo una lista de cosas que debes evitar a toda costa con tu perrito.

Jugar usando las manos directamente

Este es un fallo clásico que veo constantemente en las casas que visito cada semana.

A la gente le hace gracia mover los dedos rápido para que el perrito intente cazarlos.

Haciendo esto, le estamos enseñando literalmente que nuestras manos son un juguete muy divertido.

Luego nos quejamos de que al día siguiente nos clava los colmillos en el brazo.

Usa siempre un peluche largo o una cuerda gruesa para mantener tus manos bien alejadas.

Los castigos físicos y el miedo

Bajo ningún concepto debes golpear a tu mascota.

La violencia solo genera desconfianza y puede provocar agresividad por miedo en el futuro.

Tampoco sirve de nada gritarle, ya que el estrés solo aumentará su nivel de excitación.

Si gritas mucho, él pensará que estás ladrando y participando activamente en su juego loco.

El adiestramiento basado en el respeto y el refuerzo positivo es el único camino válido.

Retirar la mano de forma brusca

Cuando sentimos los dientes, el acto reflejo natural es dar un tirón rápido del brazo.

Esto es un error garrafal porque despierta de golpe su instinto de persecución y caza.

Una mano que se mueve rápido huyendo de él es una presa irresistiblemente divertida de morder.

Lo ideal es dejar la extremidad totalmente muerta y flácida tras emitir la queja de dolor.

Al ver que no hay resistencia ni movimiento, el juego dejará de tener gracia para él.

¿A qué edad dejará de morder todo tu perro en casa?

Esta es la pregunta estrella que me hacen los clientes cuando están a punto de rendirse.

Entender los tiempos de desarrollo te dará la tranquilidad que necesitas para no volverte loco.

Fases del desarrollo dental canino

La peor etapa siempre coincide con el cambio de dentadura de leche a definitiva.

Por norma general, este proceso suele terminar alrededor de los seis o siete meses.

A partir de esa edad, la necesidad fisiológica de morder para aliviar dolor desaparece casi por completo.

Si has hecho los deberes educativos, notarás una mejora espectacular en su comportamiento diario.

La constancia en la educación temprana

Aunque el dolor de encías desaparezca, el hábito de morder puede quedarse instaurado por costumbre.

Por eso es tan crucial no esperar a que crezca para empezar a ponerle normas estrictas.

Si un perro de treinta kilos no tiene inhibición de mordida, el problema es muy grave.

Ponte las pilas desde el minuto uno y verás cómo recoges unos frutos maravillosos después.

¿Es normal que gruña mientras muerde jugando?

Muchos propietarios se asustan bastante cuando escuchan ruidos guturales saliendo de su dulce bolita de pelo.

Vamos a desmitificar un poco el tema de los sonidos caninos durante los momentos de ocio.

El lenguaje de los gruñidos

El gruñido no siempre es sinónimo de agresividad, de hecho, es una forma de comunicación compleja.

Durante una sesión intensa de juego, es súper normal que emitan gruñidos de pura excitación.

Debes fijarte en su postura corporal para saber si está relajado o si hay tensión real.

Si da saltitos, hace reverencias y mueve el rabo suelto, simplemente se lo está pasando bomba.

Cuándo debemos detener la actividad

Si notas que el cuerpo se pone muy rígido y se le eriza el pelo de la espalda…cuidado.

En caso de que el gruñido sea muy grave y muestre los dientes frunciendo el morro, detente.

Ese tipo de señales indican que el nivel de estrés ha subido y el juego se ha acabado.

Sepárate con calma y dale espacio para que vuelva a su estado de relajación habitual.

¿Qué hacer si tu cachorro ataca a los pies al caminar?

A los cachorritos les fascinan los objetos que se mueven rápido a ras de suelo.

Y nuestros tobillos y zapatillas de andar por casa son el blanco perfecto para sus fechorías.

El instinto de pastoreo y caza

Razas como los Border Collie o los pastores tienen un instinto muy fuerte de controlar el movimiento.

Cuando persiguen tus pies, están practicando secuencias de caza de una manera muy primitiva.

Es un comportamiento frustrante porque te obliga a caminar arrastrando los pies por todo el pasillo.

La técnica de la estatua aburrida

Si se lanza a por tus tobillos, la solución más eficaz es pararte en seco inmediatamente.

Conviértete en un árbol inamovible, cruza los brazos y no le mires ni le digas nada.

Cuando vea que las «presas» ya no se mueven, soltará tus pies por puro aburrimiento.

En ese instante, saca un juguete de tu bolsillo, felicítale y jugad juntos lejos de tus pies.

Juguetes recomendados si tu cachorro muerde todo el día

Tener un buen arsenal de juguetes es fundamental para superar esta etapa sin perder los muebles.

No todos los accesorios sirven para lo mismo, así que te cuento mis favoritos.

Tipos de juguetes imprescindibles

  1. Juguetes rellenables. Son fantásticos para meter comida húmeda y congelarlos…
  2. Cuerdas gruesas de algodón. Vienen de maravilla para los juegos de tirar y aflojar en casa…
  3. Mordedores de caucho natural. Son seguros, no se rompen fácilmente y alivian mucho las encías…
  4. Peluches largos sin relleno. Ideales para que muerda el extremo lejos de tus dedos…

Seguridad ante todo con los accesorios

Recuerda revisar el estado de los juguetes con frecuencia para evitar disgustos en urgencias.

Si ves que a un muñeco le faltan trozos o está muy deshilachado, tíralo a la basura.

Nunca le des huesos cocinados o plásticos duros que puedan astillarse y perforar su intestino.

La seguridad de tu peludo debe ser siempre la prioridad número uno en tu hogar.

Conclusión

Soportar los mordiscos diarios de tu nuevo mejor amigo requiere de mucha paciencia y comprensión.

Recuerda que lo hacen por instinto exploratorio y para calmar el fuerte dolor de su dentición.

Aplica técnicas de frío, fomenta los momentos de descanso y redirige siempre sus ataques hacia juguetes adecuados.

Con estas pautas y mucho amor, lograrás que tu compañero crezca siendo un perro adulto maravilloso y equilibrado.

Espero que este artículo te haya servido para entender mejor a tu pequeño y te quite el agobio de encima.

La educación requiere tiempo, pero te prometo que el esfuerzo merece la pena para disfrutar de su compañía.

Si te ha quedado alguna pregunta en el tintero, me encantaría leerte y responderte en los comentarios de abajo.

¿Cuál ha sido el objeto más raro que tu perrito ha intentado destrozar en un ataque de locura?

Bibliografía

  • Horwitz, D., & Neilson, J. El manual de comportamiento canino y felino. Elsevier, Madrid, 2010.
  • Overall, K. L. Manual clínico de comportamiento en pequeños animales. Multimédica Ediciones Veterinarias, Barcelona, 2014.
  • Yin, S. Low Stress Handling, Restraint and Behavior Modification of Dogs & Cats. CattleDog Publishing, 2009.
  • Landsberg, G., Hunthausen, W., & Ackerman, L. Problemas de comportamiento en perros y gatos. Intermédica, Buenos Aires, 2012.
  • Asociación Veterinaria Británica de Pequeños Animales. Manual de Comportamiento Canino y Felino .Ediciones S, 2013.
soraya saenz

Soraya Sáenz Hervías

Graduada en Veterinaria por la Universidad de Zaragoza. Ha trabajado en varias clínicas de pequeños animales y realizado estancias formativas en diversos hospitales. Actualmente ejerce como veterinaria a domicilio en La Rioja y alrededores.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio