¿Cómo saber si mi gato está gordo?

(y si lo está, ¿cómo hacer que pierda peso?)

Por Soraya Sáenz, veterinaria a domicilio en La Rioja y alrededores

El sobrepeso y la obesidad son problemas cada vez más frecuentes entre nuestros gatos. Muchos tutores encuentran adorables esos kilos de más (y es cierto que es una verdad científica irrefutable que los gatos feos no existen ;-), pero la realidad es que el exceso de peso puede afectar seriamente a su salud y calidad de vida.

La obesidad felina se asocia con numerosas enfermedades, entre ellas la diabetes mellitus, problemas articulares, enfermedades cardiovasculares, trastornos urinarios, dificultades respiratorias y un mayor riesgo anestésico, entre otros. Además, los gatos con sobrepeso suelen tener una esperanza de vida menor que aquellos que mantienen una condición corporal adecuada.

¿Cómo saber si mi gato está gordo?

No existe una cifra exacta de peso ideal para todos los gatos, ya que depende de factores como el sexo, la edad, la estructura corporal y la raza. Por ejemplo, un Maine Coon sano pesará bastante más que un Sphynx.

Como orientación general, un gato europeo común suele pesar entre 3,5 y 5 kg, aunque estas cifras son únicamente orientativas. Lo realmente importante es valorar su condición corporal.

¿Cómo saber si mi gato tiene sobrepeso?

1. Silueta corporal

Para averiguar si tu gato tiene exceso de peso, la Escala de Condición Corporal Felina (Body Condition Score) es una herramienta muy útil. En una escala de 1 a 5:

  • 1: extremadamente delgado.
  • 2: delgado.
  • 3: condición corporal ideal.
  • 4: sobrepeso.
  • 5: obesidad.

Compara la silueta de tu gato con la infografía de más abajo para saber en qué punto está tu minino.

2. Costillas

Pasa suavemente los dedos por el tórax de tu gato:

  • Si notas las costillas fácilmente SIN hacer presión, su peso probablemente sea adecuado.
  • Si necesitas hundir el dedo o ejercer cierta presión para encontrarlas, existe sobrepeso.
  • Si las costillas son visibles a simple vista, el animal puede estar demasiado delgado.

3. Abdomen

Aunque los gatos tienen una «bolsa primordial» en la zona abdominal, debe apreciarse cierta recogida del vientre hacia la parte posterior del cuerpo.

4. Cintura

Observando al gato desde arriba, debería apreciarse un ligero estrechamiento detrás de las costillas. Si el tronco tiene forma ovalada o redondeada, es probable que exista exceso de peso.

5. Columna y caderas

La columna vertebral y los huesos de la cadera deben poder palparse con facilidad, pero sin resultar prominentes visualmente.

Índice de condición corporal para gatos. Esquema visual para determinar sobrepeso u obesidad en gatos.

Consecuencias del sobrepeso en los gatos

Mantener un peso adecuado no es una cuestión estética. La obesidad puede provocar:

  • Diabetes mellitus.
  • Artrosis y dolor articular.
  • Menor tolerancia al ejercicio.
  • Enfermedades hepáticas, incluida la lipidosis hepática.
  • Mayor riesgo durante anestesias y cirugías.
  • Problemas urinarios.
  • Disminución de la calidad y esperanza de vida.

¿Cómo ayudar a tu gato a adelgazar?

1. Controlar la cantidad de alimento de forma gradual

Éste quizá sea el fallo de la mayoría de los tutores: dejar que el gato coma todo lo que quiera. Dejar un cuenco de pienso lleno solo es posible cuando nuestro animal está esbelto y se administra correctamente la comida. Esto es lo ideal, ya que imita la naturaleza en que un gato como más de una docena de veces al día. Lamentablemente, en los gatos glotones esto no es posible.

Debemos pesar la cantidad de pienso que les damos, según las recomendaciones del fabricante. Para ello, basta con mirar la parte de atrás de la etiqueta de los piensos. Mi consejo es usar una báscula de cocina. 10 gramos arriba o abajo son una diferencia enorme para un animal que de media ronda los 4 kilos.

Eso sí, si nuestro gato tiene obesidad (ejemplo, un gato común europeo de 12 kilos, cuyo peso ideal son por ejemplo 6 kilos) NO debemos bajo ningún concepto restringir de forma drástica la alimentación, ya que eso podría hacerle enfermar.

En este ejemplo en concreto, inicialmente debemos empezar a dar la cantidad recomendada de pienso para un gato de 12 kilos. Al cabo de dos semanas, pesaremos a nuestro animal.

  • Si ha bajado de peso, mantenemos dicha ración.
  • Si pesa lo mismo, la disminuimos y por ejemplo, damos la cantidad recomendada para un gato de 11,5 kilos.

Pasadas dos semanas, pesaremos de nuevo al animal y se actúa en consecuencia:

  • Si baja de peso, mantenemos esa misma cantidad
  • Si se estanca, disminuimos 10 gramos

El proceso debe continuar pesando al gato y ajustando la ración progresivamente. Una vez que el gato se encuentre en fase de bajada de peso (es decir, cuando hayamos llegado a la ración en que el animal NO mantiene su peso, si no que lo pierde) los ajustes en la ración deben ser MUY PEQUEÑOS.

Mi consejo como veterinaria es que la ración se reduzca a razón de 5 gramos al mes. Es decir, si cada día damos por ejemplo 100 gramos, pasado un mes damos 95, pasado otro mes 90, etc

¡Importante! Tu gato debe perder un máximo de un 5% de peso al mes. Una pérdida mayor es peligrosa para su salud

Además, es conveniente que dividas la ración en al menos 6 tomas diarias (o más, si te es factible).

2. Elegir una alimentación adecuada

No todos los piensos son iguales. Los alimentos formulados específicamente para el control del peso suelen contener:

  • Mayor cantidad de fibra.
  • Menor densidad energética.
  • Proteínas de alta calidad para preservar la masa muscular.

Cualquier cambio de alimentación debe realizarse poco a poco durante varios días para evitar problemas digestivos

Mi consejo es HUIR del pienso que se vende en grandes superficies y usar marcas recomendadas por tu veterinario. En mi caso, para gatos especialmente glotones me gusta el pienso Hill’s Metabollic. Es la marca comercial que yo conozco con mayor contenido en fibra y por tanto la más saciante.

Eso sí, para que tu gato lo acepte, haz un cambio paulatino. Empieza añadiendo una pequeña cantidad del pienso nuevo al antiguo y ve aumentado progresivamente.

3. Fomentar el ejercicio y el enriquecimiento ambiental

La falta de actividad física contribuye al aumento de peso. Y el aburrimiento también. Por eso, es importante que tu gato tenga oportunidad de hacer ejercicio y divertirse. ¡Juega con él todo lo que puedas!

Algunas ideas para incrementar el ejercicio son:

  • Sesiones diarias de juego interactivo.
  • Cañas con plumas.
  • Pelotas ligeras.
  • Circuitos y túneles.
  • Rascadores de varias alturas.
  • Estanterías y zonas elevadas para trepar.

Además de quemar calorías, estas actividades ayudan a reducir el estrés y el aburrimiento y en muchos casos la ansiedad por comer.

4. Utilizar comederos interactivos

Los juguetes dispensadores de comida o los puzzles alimentarios obligan al gato a esforzarse para conseguir su alimento, simulando parcialmente el comportamiento natural de caza.

Este tipo de enriquecimiento suele ser especialmente útil en gatos glotones y en aquellos que viven exclusivamente en interiores.

5. Complementos bajos en calorías

Mucho antes de ser veterinaria, hice un «stage découverte» (en español significaría algo así como «prácticas para descubrir una profesión) en la clínica francesa Vet in Paris. Una de las veterinarias que trabajaba allí me sugirió lo siguiente para calmar el ansia de los gatos más glotones. Para mi sorpresa, funcionó. ¡Darles calabacín cocido!

Lo que yo hago es cortarlo en cubos muy pequeños, ponerlo en un bol con 1 cucharada de agua en el microondas un minuto y medio, después añadirle una cucharada de comida húmeda, y voilà. ¡A mi gata le encanta!

Obviamente esto NO debe ser la base de su alimentación, ya que no es una comida equilibrada, pero sí un complemento saciante (tiene alto contenido en fibra) y sabroso, por estar «engañado» con un poco de pienso húmedo.

La importancia de un seguimiento veterinario

Cada gato es diferente. La edad, las enfermedades previas, la esterilización, el nivel de actividad y la alimentación influyen en el peso corporal.

Por ello, si tu gato presenta sobrepeso u obesidad, es recomendable realizar una valoración veterinaria completa antes de iniciar un programa de adelgazamiento. Un plan personalizado permite perder peso de forma segura y mantener los resultados a largo plazo.

Como veterinaria a domicilio en La Rioja y alrededores, una parte importante de mi trabajo consiste precisamente en valorar el estado nutricional de perros y gatos en su propio entorno, donde muchas veces resulta más fácil detectar hábitos que influyen en su salud y bienestar.

Preguntas frecuentes sobre el sobrepeso en gatos

¿Cuánto debe pesar un gato adulto?

Depende de la raza, sexo y estructura corporal. Más que el peso absoluto, es importante valorar la condición corporal y la masa muscular.

¿La esterilización engorda a los gatos?

La esterilización no causa obesidad directamente, pero reduce las necesidades energéticas del animal y puede aumentar el apetito. Por ello, suele ser necesario ajustar la alimentación.

¿Cuánto tiempo tarda un gato en adelgazar?

La pérdida de peso debe ser lenta y controlada. En muchos casos, alcanzar el peso ideal puede requerir varios meses.

¿Es peligroso que un gato adelgace rápido?

Sí. Los gatos que pierden peso demasiado deprisa pueden desarrollar lipidosis hepática, una enfermedad potencialmente mortal.

¿La comida húmeda ayuda a adelgazar?

En algunos casos sí, porque suele aportar más agua y menos calorías por volumen que el pienso seco. Sin embargo, depende del producto y de la cantidad administrada.

¿Los gatos mayores también pueden adelgazar?

Sí, aunque es especialmente importante descartar enfermedades previas y adaptar el plan nutricional a sus necesidades.

¿Cómo saber si mi gato tiene ansiedad por la comida?

Los signos más frecuentes incluyen pedir comida constantemente, comer con mucha rapidez, rebuscar alimentos o despertarnos por la noche para reclamar comida.

¿Cuántas veces al día debe comer un gato?

Lo ideal es repartir la ración diaria en varias tomas pequeñas, imitando su comportamiento natural de alimentación.

Juguetes antivoracidad para gatos que le ayudarán a adelgazar

Los juguetes antivoracidad ayudan a que el gato coma más despacio, se mantenga mentalmente estimulado y realice una actividad similar a la búsqueda de alimento que llevaría a cabo en la naturaleza. Además, pueden ser una excelente herramienta para gatos con sobrepeso o tendencia a la ansiedad por la comida.

1. Torres dispensadoras de pienso

Son estructuras verticales con varios niveles por los que el gato debe mover las croquetas utilizando las patas hasta que caigan por una abertura inferior. Obligan al animal a trabajar para conseguir la comida y prolongan considerablemente el tiempo de alimentación.

2. Puzzles alimentarios

Consisten en tableros con compartimentos, túneles, tapas deslizantes o pequeños obstáculos donde se esconden las croquetas. El gato debe resolver diferentes desafíos para acceder a su comida, estimulando su inteligencia y reduciendo el aburrimiento.

3. Comederos tipo laberinto

Estos recipientes incorporan recorridos y obstáculos que dificultan el acceso directo al alimento. El gato debe utilizar las patas o la lengua para sacar pequeñas cantidades de comida cada vez.

4. Túneles dispensadores

Se trata de juguetes con conductos estrechos o cavidades en los que se introducen las croquetas. El gato debe manipularlos con las patas para extraer el alimento poco a poco.

5. Dispensadores de caza

Son pequeños recipientes que se rellenan con pienso y se esconden por diferentes zonas de la vivienda. El gato debe buscarlos y obtener la comida por sí mismo, reproduciendo de forma muy fiel el comportamiento natural de búsqueda y captura de presas.

6. Pelotas dispensadoras de comida

Liberan pequeñas cantidades de pienso cuando el gato las empuja, golpea o hace rodar. Además de ralentizar la ingesta, fomentan el ejercicio físico.

7. Cilindros rodantes dispensadores

Funcionan de forma similar a las pelotas, pero su forma cilíndrica permite ajustar con más precisión la cantidad de alimento que sale. Son especialmente útiles en programas de pérdida de peso.

8. Puzzles de piezas móviles

Incluyen tapas, ruedas, cajones o elementos que el gato debe desplazar para acceder a las croquetas escondidas. Son adecuados para gatos acostumbrados a los juegos de inteligencia.

9. Alfombrillas de lamido

Diseñadas principalmente para comida húmeda, presentan relieves y texturas que obligan al gato a lamer lentamente para obtener el alimento. Ayudan a prolongar la duración de la comida y pueden resultar relajantes para algunos animales.

10. Alfombrillas olfativas

Están fabricadas con tiras de tela entre las que se esconden las croquetas. El gato debe utilizar el olfato y explorar activamente para encontrarlas, proporcionando un excelente enriquecimiento ambiental.

11. Tubos de cartón con premios escondidos

Una opción económica que puede hacerse en casa. Basta con introducir algunas croquetas dentro de un tubo de papel higiénico o de cocina y realizar pequeños agujeros para que el gato tenga que manipularlo antes de conseguir la comida.

12. Cajas de búsqueda de alimento

Consisten en cajas de cartón con agujeros o compartimentos donde se esconden las croquetas. El gato debe introducir las patas para recuperarlas, lo que favorece la actividad física y mental.

Infografía con juguetes antivoracidad para gatos recomendados por el veterinario
Infografía con juguetes antivoracidad para gatos recomendados por el veterinario

¿Cuál recomiendo más?

Como veterinaria, para los gatos con sobrepeso suelo recomendar especialmente los dispensadores de caza, los cilindros rodantes dispensadores y los puzzles alimentarios, ya que permiten combinar actividad física, estimulación mental y control de la velocidad de alimentación.

Además, alternar distintos tipos de juguetes suele dar mejores resultados que utilizar siempre el mismo, ya que mantiene el interés del gato y evita que se acostumbre rápidamente al desafío.

Conclusión

El sobrepeso en los gatos es mucho más que una cuestión estética. Puede afectar a prácticamente todos los aspectos de su salud, disminuir su calidad de vida e incluso acortar su esperanza de vida. Afortunadamente, en la mayoría de los casos es un problema que puede prevenirse y corregirse mediante una alimentación adecuada, un control regular del peso y un entorno que favorezca la actividad física y la estimulación mental.

Si sospechas que tu gato tiene algunos kilos de más, no te obsesiones con el número que marca la báscula. Lo realmente importante es valorar su condición corporal, identificar las posibles causas del aumento de peso y establecer un plan adaptado a sus necesidades. La pérdida de peso debe ser siempre gradual y supervisada para evitar complicaciones.

Recuerda que cada gato es único. La edad, el nivel de actividad, la esterilización, las enfermedades concurrentes o incluso el tipo de vivienda pueden influir en su peso y en la forma de abordar el problema. Por ello, contar con asesoramiento veterinario puede marcar una gran diferencia a la hora de alcanzar y mantener un peso saludable. Así que si estás en La Rioja o alrededores, no dudes en contactarme. Como veterinaria a domicilio, puedo acercarme y valorar a tu gatete.

Porque ayudar a un gato a adelgazar no consiste simplemente en darle menos comida, sino en mejorar su bienestar y permitirle disfrutar de una vida más larga, activa y feliz.

Espero que este artículo te haya ayudado. Recuerda que hago rutas como veterinaria a domicilio por los pueblos de la Rioja. ¡Espero verte la próxima vez que pase por el tuyo!

Bibliografía

Lund, E. M., Armstrong, P. J., Kirk, C. A., & Klausner, J. S. (2005). Prevalence and risk factors for obesity in adult cats from private US veterinary practices. International Journal of Applied Research in Veterinary Medicine, 3(2), 88-96.

German, A. J. (2006). The growing problem of obesity in dogs and cats. The Journal of Nutrition, 136(7), 1940S-1946S.

Hoenig, M. (2012). The cat as a model for human obesity and diabetes. Journal of Diabetes Science and Technology, 6(3), 525-533.

Laflamme, D. P. (1997). Development and validation of a body condition score system for cats. Feline Practice, 25(5-6), 13-18.

Tarkosova, D., Story, M. M., Rand, J. S., & Svoboda, M. (2016). Feline obesity—Prevalence, risk factors, pathogenesis, associated conditions and assessment: A review. Veterinarni Medicina, 61(6), 295-307.

Brooks, D., Churchill, J., Fein, K., et al. (2014). 2014 AAHA Weight Management Guidelines for Dogs and Cats. Journal of the American Animal Hospital Association, 50(1), 1-11.

WSAVA Global Nutrition Committee. (2021). Nutritional Assessment Guidelines for Dogs and Cats. World Small Animal Veterinary Association.

Bjornvad, C. R., Nielsen, D. H., Armstrong, P. J., et al. (2011). Evaluation of a nine-point body condition scoring system in physically inactive pet cats. American Journal of Veterinary Research, 72(4), 433-437.

soraya saenz

Soraya Sáenz Hervías

Graduada en Veterinaria por la Universidad de Zaragoza. Ha trabajado en varias clínicas de pequeños animales y realizado estancias formativas en diversos hospitales. Actualmente ejerce como veterinaria a domicilio en La Rioja y alrededores.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio